Os comparto un caso real de cómo se tiene que modelizar el efecto de la televisión en el largo plazo.
Debe ser una especie de run-run que genera la publicidad en oleadas que se hace en un medio como la televisión, con alta cobertura publicitaria.
Es exactamente lo que vemos en el gráfico.
Mientras la inversión en TV aparece en picos muy concretos, el efecto en ventas no desaparece cuando se apaga la campaña. Permanece. Se acumula. Se arrastra en el tiempo.
El gran error que sigo viendo en muchos modelos es medir solo el efecto en el corto plazo.
La televisión no funciona como solo como un interruptor. Funciona, además, como memoria. Cada oleada construye sobre la anterior. Y lo que hoy parece “poco eficiente” en el corto plazo, es lo que sostiene las ventas mañana.
La clave es saber medirlo.
¿Qué opináis?

