Modelos ROI antiguos vs modernos
Las tres críticas a los modelos de marketing mix tradicionales, sesgo, lentitud y coste, y por qué después de muchos años haciéndolos no las comparto.
En la historia de la ciencia y las matemáticas, hemos visto una constante lucha entre los métodos antiguos y los nuevos. A veces los nuevos más aceptados por sus innovadoras perspectivas y su capacidad para abordar problemas que antes se consideraban insolubles, a veces los antiguos, por haber sido utilizados durante mucho tiempo y probados y refinados a lo largo de los años.
Además, a veces, las nuevas generaciones pueden rechazar los modelos matemáticos antiguos no porque sean menos efectivos, sino porque buscan soluciones innovadoras y diferentes que se ajusten a su perspectiva y experiencia del mundo. En particular, los jóvenes de hoy en día buscan la innovación porque están expuestos a un mundo en constante cambio y evolución. A medida que las tecnologías y herramientas avanzan, también cambian las necesidades y desafíos que enfrentamos como sociedad. Los jóvenes están acostumbrados a adaptarse rápidamente a los nuevos entornos y tecnologías, y a menudo buscan soluciones creativas y novedosas para abordar los problemas que enfrentamos.
Esto me sitúa en un posición cuanto menos extraña en lo que se refiere a los métodos que se utilizaban vs los que se utilizan actualmente para medir el ROI. Lo que los jóvenes ven como puntos débiles de los métodos antiguos, yo no lo veo así. Me pregunto, ¿será que estoy sesgada por mi edad o tendré razón? Estas son las principales críticas a los modelos de marketing mix tradicionales, con mis contrarios argumentos:
- La primera de las críticas es el sesgo de los analistas. Tradicionalmente, la construcción de modelos de marketing mix requiere mucho juicio humano que puede conducir a un sesgo del analista al establecer los parámetros del modelo. Este sesgo juega un papel en las siguientes actividades críticas en el proceso de construcción del modelo. OPINIÓN CONTRARIA: a todo llamamos sesgo. Una cosa es dar una opinión, o decidir en base a un criterio, otra muy diferente es estar sesgado. Cuando yo he trabajado y trabajo este tipo de modelos, desde luego que tomo mis propias decisiones, pero siempre con un argumento detrás. Un argumento transparente, que es la principal fortaleza de esta metodología, en contra de las cajas negras donde se esconden muchos de los argumentos de los métodos automatizados. Es más, estos métodos no llegan a una única solución, sino a muchas posibles de las cuales el analista debe elegir, sin gran conocimiento de causa ¿No es esto más arriesgado y sesgado?
- La segunda crítica es la lentitud de los métodos tradicionales. Realizar este tipo de modelos puede llevar meses, con actualizaciones una o dos veces al año. Además, la disponibilidad y la granularidad de los datos de entrada también ralentizan el proceso. Debido a esto, la información que obtenemos de ellos no es aplicable para la optimización y la información de campañas sobre la marcha. OPINIÓN CONTRARIA: en este caso mi opinión no es tanto la opuesta, sino que creo que el enfoque es el que es. Una visión estratégica del problema. Por utilizar la metáfora de la guerra, hay dos posiciones, la estrategia y la táctica. La primera no puede bajar al detalle, no es su papel, pero no por ello deja de ser útil. En los modelos la situación es similar. Los modelos de marketing mix proporcionan una serie de conocimientos útiles para las decisiones anuales o semestrales de inversión en medios. Para el día a día son otras las soluciones que existen. Eso sí, lleva tiempo construirlos y los datos tardan en llegar. Creo que ambas cosas han mejorado en los últimos años, aunque nada comparado con los medios nativos digitales. Pero, claro, con los métodos de automatización y datos más granulares, esto salen beneficiados.
- Por último, el coste. Para realizar este tipo de modelos más tradicionales se necesita equipo y tiempo, y eso equivale a dinero. OPINIÓN CONTRARIA: a veces lo barato sale caro. No digo más.
En fin, como decía más arriba, creo que mis argumentos son sólidos, pero quién sabe si estarán influenciados por mi pasado y mis creencias levantadas en función de mis experiencias. Este dilema creo que es aplicable a muchas de las cosas que estamos viviendo, profesionalmente hablando. Opino que es algo que ha sucedido en todas las generaciones pasadas. De cualquier forma, yo sigo modelizando con los métodos tradicionales, siempre con un ojo en las nuevas metodologías, para sacar de ellas todo lo mejor que pueda, con la seguridad de llegar a la mejor de las soluciones y siendo capaz de explicar cada pequeño paso que he dado a mi cliente, el anunciante.